Hijo de eximio baterista del folclore y la música popular. Desde muy niño ya su madre lo admiró y apoyó en desarrollar el encanto musical que Carlos traía en el corazón.
Ha consagrado su vida al estudio del charango e instrumentos eólicos. Ejecuta igualmente el violín y, después de la partida de Gato, comparte la primera voz con Mario.